Isnotú fue fundado en 1640 por Pérez Revollo, en una meseta al pie del contrafuerte del Caus, entre las quebradas Vichú y Juan Pérez. Isnotú le debe su fama a su hijo más ilustre el doctor José Gregorio Hernández, quien fue declarado venerable por la iglesia católica y está en espera de su beatificación. La devoción a José Gregorio Hernández ha convertido a Isnotú en un lugar de peregrinación y turismo con visitantes de todo el país y el extranjero que vienen a conocer el pueblo o a agradecer los favores recibidos del siervo de Dios.

Además del santuario a José Gregorio Hernández, Isnotú tiene su plaza Bolívar y una plaza dedicada al Dr José Gregorio Hernández desde que en 1964 el municipio Libertad del distrito Betijoque cambió su nombre a municipio José Gregorio Hernández (parroquia José Gregorio Hernández del municipio Rafael Rangel desde 1989). También  tiene tiendas de artesanías, posadas y varios restaurantes.